Si te debes preguntando qué es el interés legal del dinero, cómo se calcula y cuándo puedes exigirlo a un deudor moroso, este artículo responde de forma práctica a esa duda. El interés legal del dinero es el porcentaje que fija cada año el Gobierno mediante la Ley de Presupuestos Generales del Estado y que sirve como referencia para calcular indemnizaciones por retraso en el pago de deudas dinerarias cuando no existe un interés pactado entre las partes. Es una herramienta clave en cualquier proceso de cobro de deudas, tanto en la vía extrajudicial como en la reclamación judicial de impagados.
¿Qué es exactamente el interés legal del dinero?
El interés legal del dinero es el tipo de interés oficial que se aplica, salvo pacto en contrario, a las deudas dinerarias cuando el deudor incurre en mora (retraso injustificado en el pago). Su base normativa se encuentra en el artículo 1108 del Código Civil, que establece que si la obligación consiste en el pago de una cantidad de dinero y el deudor incurre en mora, la indemnización de daños y perjuicios consistirá en el pago de los intereses convenidos, y a falta de convenio, en el interés legal.
¿Quién fija el interés legal cada año?
El interés legal del dinero se actualiza anualmente a través de la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Este porcentaje ha oscilado en los últimos ejercicios entre el 3% y algo más del 3,5%, en función de la política monetaria y económica del momento. Es importante verificar el porcentaje vigente en el ejercicio 2026 antes de realizar cualquier cálculo, ya que puede variar respecto a años anteriores. Recomendamos consultar la Ley de Presupuestos del ejercicio correspondiente o confirmar la cifra exacta con un abogado antes de reclamar cualquier cantidad.
Diferencia entre interés legal e interés de demora mercantil
En el ámbito de las operaciones comerciales entre empresas y profesionales, no siempre se aplica el interés legal del dinero, sino un tipo específico regulado en la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales. Este interés de demora mercantil suele ser superior al interés legal ordinario, ya que se calcula sumando varios puntos porcentuales al tipo de interés del Banco Central Europeo. Por ello, en la reclamación judicial de facturas impagadas entre empresas, conviene analizar si resulta aplicable esta normativa específica en lugar del interés legal general.
¿Cuándo se aplica cada uno?
Interés legal del dinero: se aplica de forma general a cualquier deuda dineraria entre particulares o cuando no hay pacto expreso ni normativa específica aplicable.
Interés de demora mercantil: se aplica específicamente en operaciones comerciales entre empresas o entre empresas y administraciones públicas, salvo que las partes hayan pactado otro tipo distinto dentro de los límites legales.
¿Cómo se calcula el interés legal del dinero sobre una deuda?
El cálculo se realiza aplicando el porcentaje anual vigente sobre la cantidad adeudada, prorrateado por el tiempo transcurrido desde que la deuda es exigible hasta su pago efectivo. La fórmula orientativa es: (Capital adeudado x tipo de interés x días de demora) / 365. Este cálculo puede complicarse cuando existen pagos parciales o cuando se reclama también el interés procesal, que se aplica una vez iniciado un procedimiento judicial y que, conforme al artículo 576 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, suele fijarse en el interés legal incrementado en dos puntos desde la fecha de la sentencia hasta el pago completo.
¿Se puede pactar un interés distinto al legal?
Sí. Las partes pueden pactar libremente un tipo de interés de demora en sus contratos, siempre que no resulte abusivo ni contrario a la normativa de protección de consumidores cuando aplique. Si no existe pacto, se aplicará automáticamente el interés legal del dinero vigente en el momento del impago.
Pasos para reclamar el interés legal del dinero en una deuda impagada
La reclamación de una deuda junto con sus intereses legales suele seguir un proceso escalonado que combina la vía amistosa con la vía judicial si resulta necesario.
1. Reclamación extrajudicial previa
Antes de acudir a los tribunales, es recomendable intentar el cobro extrajudicial mediante contacto directo, negociación de plazos o envío de un burofax de reclamación formal que deje constancia fehaciente de la deuda, su cuantía y el requerimiento de pago. Este paso, además de económico y rápido, interrumpe la prescripción de la deuda y sirve como prueba en un eventual procedimiento judicial posterior.
2. Intervención de una agencia o profesional especializado
Cuando la negociación directa no funciona, recurrir a una agencia de cobros o a un abogado especializado en gestión de impagados permite gestionar el proceso de forma profesional, manteniendo siempre el respeto a la normativa vigente en materia de protección de datos y trato al deudor.
3. Reclamación judicial
Si la vía amistosa fracasa, existen distintos procedimientos judiciales según la cuantía y naturaleza de la deuda: el proceso monitorio (para deudas documentadas y de cuantía determinada), el juicio verbal o el juicio ordinario. En todos ellos se puede reclamar tanto el principal como los intereses legales devengados desde la fecha de vencimiento.
Costes orientativos de reclamar una deuda con intereses
Los costes varían según la vía elegida. La reclamación extrajudicial mediante burofax puede oscilar entre 30 y 100 euros aproximadamente, según el gestor. La intervención de una agencia de recobro de morosos suele cobrarse mediante un porcentaje sobre la cantidad recuperada, habitualmente entre el 10% y el 25%, aunque esto depende de cada empresa y de la complejidad del caso. En la vía judicial, además de las tasas judiciales cuando apliquen y los honorarios de abogado y procurador, hay que considerar que, si se gana el procedimiento, en muchos casos el deudor moroso puede ser condenado también al pago de las costas, aunque esto depende de cada caso concreto y de la resolución judicial. Todas estas cifras deben tomarse como orientativas.
Preguntas frecuentes sobre el interés legal del dinero
¿Cuál es el interés legal del dinero en 2026?
El porcentaje se fija anualmente en la Ley de Presupuestos Generales del Estado. Es imprescindible confirmar la cifra oficial vigente en 2026 antes de aplicar cualquier cálculo, ya que puede variar respecto a años anteriores.
¿Desde cuándo se empiezan a contar los intereses de una deuda?
Con carácter general, desde el momento en que la deuda es exigible y el deudor incurre en mora, es decir, desde el vencimiento del plazo de pago pactado o, en su defecto, desde la reclamación formal (judicial o extrajudicial) de la cantidad adeudada.
¿Puedo reclamar intereses si no hay contrato firmado?
Sí, siempre que pueda acreditarse la existencia de la deuda mediante otros medios de prueba (facturas, correos electrónicos, transferencias, testigos). En ausencia de pacto expreso sobre intereses, se aplicará el interés legal del dinero.
¿Es lo mismo interés legal que interés de demora?
No exactamente. El interés legal es el tipo de referencia general fijado por el Estado. El interés de demora puede ser el mismo interés legal cuando no hay pacto, o un tipo superior si las partes lo han acordado o si resulta aplicable una normativa específica, como en el caso de las operaciones comerciales entre empresas.
¿Merece la pena reclamar solo los intereses de una deuda pequeña?
Depende de la cuantía, los costes del procedimiento y el tiempo transcurrido. En muchos casos resulta más eficiente incluir la reclamación de intereses dentro de la reclamación del principal de la deuda, evaluando previamente con un profesional si la relación entre coste y beneficio compensa iniciar un procedimiento judicial.
Si tienes deudores morosos y necesitas orientación sobre cómo calcular y reclamar el interés legal del dinero aplicable a tu caso, contacta con un profesional especializado en recuperación de deudas para que valore tu situación concreta sin compromiso.